Liderazgo desde las aulas: Por qué la vocación pública debe formarse en la juventud

Haber formado parte de la XVI Edición del Programa para el Fortalecimiento de la Función Pública de la Fundación Botín representa uno de los hitos más significativos de mi trayectoria. Más que una capacitación técnica, significó representar con orgullo a México, a Quintana Roo y a mi municipio, llevando conmigo las aspiraciones de quienes trabajamos por transformar nuestra realidad territorial.

Estar en un espacio de excelencia internacional me dejó una certeza imborrable: el origen geográfico o social no determina hasta dónde podemos llegar. Mi presencia reafirmó que el esfuerzo, la preparación rigurosa y el verdadero compromiso social abren puertas que a menudo parecen inaccesibles. Asimismo, aprendí a analizar de forma crítica nuestro entorno y a comprender que servir a lo público requiere herramientas sólidas, rigor y vocación.

Como pude constatarlo en esta vivencia, en América Latina la formación profesional ha priorizado la preparación para el sector privado, provocando que la administración pública sea percibida, erróneamente, como una opción secundaria.

Los datos reflejan un panorama apremiante en México. 6 de cada 10 jóvenes trabajan en la informalidad laboral (alrededor de 9.2 millones de personas), de acuerdo con la ENOE del INEGI (2025). Ante este escenario, el Programa para el Fortalecimiento de la Función Pública de la Fundación Botín responde con una visión integral alineada a tres pilares fundamentales para generar mejores oportunidades:

  1. Integración de redes de talento regional: Articular a jóvenes líderes de distintos países y estados para fortalecer las capacidades institucionales directamente en los territorios que más lo requieren.
  2. Formación en valores e integridad pública: Desarrollar el pensamiento crítico, la ética y la innovación desde la etapa universitaria, garantizando que el compromiso con lo público se asuma con preparación rigurosa y no solo con intenciones vacías.
  3. Atracción de los mejores perfiles al sector público: Romper la inercia del mercado laboral privado mediante la dignificación de la función pública como la opción de vida profesional más estratégica y transformadora para el continente.

De este modo, se articulan diversos perfiles preparados en conocimiento y vocación según las necesidades institucionales, promoviendo un desarrollo eficiente a nivel local, nacional e internacional a través de una perspectiva joven, fresca y comprometida con el entorno.

En conclusión, representar a mi país me demostró que en nuestras comunidades existen jóvenes con la capacidad y el rigor necesarios para construir propuestas transformadoras. Precisamente esa es la misión de la Fundación Botín: impulsar el talento joven para lograr que más de los mejores se dediquen al servicio público. Ocupar un espacio en las instituciones no es un asunto de privilegio, apellido o condición económica; es un deber ciudadano fundado en la preparación técnica y ética.

El desarrollo de un país depende directamente de la calidad de sus servidores públicos; por ello, continuemos motivando a la juventud para que las mentes más brillantes elijan, con orgullo y rigor, poner su talento al servicio del bien común.



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